Como el fumador que dejó de fumar, como el alcohólico que dejó de tomar, como el drogadicto que dejó de consumir, como el enfermo que salió adelante, como el obeso que logró bajar de peso, como el paralítico que triunfó en juegos olímpicos, como quien empezó siendo pobre y terminó siendo rico...
Creo que la predisposición es el primer paso al éxito y no debemos desalentarnos ni bajar los brazos. Recordemos que, toda esa gente creía estar perdida, caía una y otra vez en ese problema que tanto detestaba, y con ayuda propia y ajena pudo salir adelante. Todos podemos cambiar, todos podemos construir algo mejor: sólo hay que poseer convicción y demostrar esfuerzo. Oídos sordos a comentarios destructivos, a críticas desfavorables, a desalientos. A mirar para adelante y a ser conscientes que mientras haya vida, habrá posibilidades. Y mientras éstas existan, hay que aprovecharlas.