Es una tarde fría, afuera llueve. Mi cabello desparramado por tus sábanas, tus pupilas orbitando alrededor de mis ojos, no puedo pedir más. Tu sonrisa despliega hermosura y una lágrima lenta y amorosa dejas caer. Nos inundamos en una tormenta sombría, uno al lado del otro, abrazados. Nada ni nadie podría irrumpir con este momento. Invadiendo el aire está, ese amor que tanto añorábamos. Hacía siglos no sentía aquello, no me sentía tan atontada con un simple gesto. 

Entradas populares de este blog

Peace is the way of love