Epílogo de tu ser

Pare. Podríamos estar hablando de una señal de tránsito cuando, en verdad, son tus ojos quien me incitan a parar. Pero no a parar de una forma paralizada, inmóvil, sino a frenar todo tipo de duda e incertidumbre, y a perderme... perderme lejos, lejanamente en tus ojos, al mirarlos fijo, al comprender que somos sólo vos y yo, encerrados en una habitación de sueños y proyectos, inundados de vértigo por el abismo del amor.
Me pierdo, de veras me pierdo también en tu sonrisa, llego a combatir lo increíble de tus pestañas, quienes suelen moverse a velocidades increíbles mientras me besas. Y qué bien me besas, mis labios rozando tus labios, al compás de mis manos sosteniendo tus mejillas, tus pulgares sobre mi espalda, o quizás recorriendo mi cabello.
Y al rozarte, al rozar tu espalda comienzo a tiritar, y si tu piel acaricio es ella inconscientemente quien me incita a seguir. Tan suave, tan profunda, me vuela la sien. Y quien hubiese podido creer que iban a ser tus huesos, los que me podrían llegar a enloquecer, tan sobresalidos, tan insinuadores, por arriba y por debajo, me transportan al edén.
No me arrepiento de haberte elegido, que seas tan mío, yo ser tan tuya, fabricar entre los dos un mismo cuerpo, un mismo alma, un mismo sentimiento. Por las noches te añoro si a mi lado no te tengo, porque despertar a tu lado es uno de los regalos más bellos que me pudo dar la vida. Gracias a vos comprendí que todo se puede, que la respuesta está en disfrutar, y nada más. En tus ojos derrochas ternura y tu boca entreabierta de veras me hace perder la razón. Y es que ya no sé cómo caí tan apasionada, cómo pudiste allegarme tanto. Nunca me abrí así, y conseguí en vos la manera de hacerlo. Me condujiste. Guiaste mi inocencia por donde debía ser guiada, y es el día de hoy que te llevaste una parte de mi corazón.
Permaneces allí, guardado en lo profundo, y sé (porque de verdad estoy segura) que nunca jamás podré hacerte salir.


Entradas populares de este blog

Peace is the way of love