Siempre estará ése miedo a fracasar. A no elegir lo correcto, a sufrir en un futuro. Miedo también al qué dirán los demás, si te apoyarán o se reirán, si seguirán pensando lo mismo.
Pero ninguna elección carece de miedos, todos debemos saber qué estamos poniendo en juego. Si hablamos de amor, el camino es totalmente incierto. Comienzan a aparecer intuiciones, pensamientos, ilusiones abstractas en las que sólo nosotros mismos podemos intervenir.
Nadie controla al amor. Muchas veces es el amor quien nos controla, y nos lleva por el camino de la inseguridad. Por eso, ¿cómo saber qué tipo de amor nos curará? ¿Cómo confiar? ¿Cómo seguir adelante después de alguna que otra caída?
Preguntas sin respuesta, todo surge, todo se toma su espacio. Cada persona a su tiempo, cada uno con sus dificultades...  Pero lo mejor que podemos hacer es, dejarle el destino a la suerte. Todo lo que tiene que pasar, pasará y si no sucede, siempre será lo mejor.
Si termina, es porque mejores cosas vendrán.

Entradas populares de este blog

Peace is the way of love