Yo siempre tan positiva y creyendo que todo podía cambiar. Qué ingenua fui; ahora entiendo que lo que nace de una forma, nunca cambiará. No hay remedio, tú eres el problema.
No buscaré más soluciones, entenderé que la vida lo quiso así y que nunca te merecí. Sinceramente una pena, una lástima, sabiendo que yo te podía dar cosas mejores.
Te creí tan diferente, te dibujé millones de veces, y esta última parecías real. Todo lo que decías parecía tan verídico que, no creerte no era opción. Me ví obligada a seguirte una vez más, y no fue la razón quien esta vez me acompañó. Fueron los sentimientos, el amor que tenía hacia vos.
Pero el corazón no piensa, y claramente así ocurrió todo. Una vez más.
Absurdamente comprendí que no hay que volver al pasado y querer modificarlo, ya es imposible, ya no hay caso.
No todo está perdido. Yo ya no puedo hacer más nada, más que ignorarte una vez más y no dirigirte ni una sola caricia.
Mejores cosas vendrán.

Entradas populares de este blog

Peace is the way of love