Saber que esa mirada no volverá. Lo viste una vez, y ya nunca mas. Caminando sola, es como ahora estás. Un mundo de lagrimas, así llorarás. Esos besos que esperabas, ya desaparecieron. Parece que solo una triste ilusión fueron. Las sonrisas que te dio no te las podrá volver a dar, las peleas que tuviste ya no volverán a estar. Te preocupas y es así, como debes reaccionar, porque tu vida cambio y ahora la debes aceptar. El destino sigue, no debes frenar; el sentimiento sigue, el cual debes superar. Su rostro quedo allí, muy lejos de ti. Ahora es vivir lo que quieres sentir. No dejes atrás tus sentimientos, pero tampoco tengas remordimientos. Vidas robadas, distancias reclamadas. Lejos te siento, y así es como estas. Cerca te quiero, pero difícil será.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
