Que bien se siente, haberte olvidado. Ahora es todo más fácil, sin preocupaciones ni tristezas. Mis días no te extrañan, y estoy orgullosa de poder afirmarlo. Es extraño que ya no te piense, pero te miro y nada. Ya no siento nada. Te veo como un amigo, o mejor dicho, un compañero. Alguien más, un conocido más. Y ahora sonrío. Sonrío con sólo saber que te superé, que ya no dependo de vos, que cualquier cosa que hagas no me afecta... Ya es todo mejor, me siento libre, no dependo de vos ni de nadie. Minuto tras minuto ya no estas más en mi mente, y segundo tras segundo pienso quién irá a reemplazarte. Es extraño, pero cierto. Así fue todo, como un borrón y cuenta nueva.

Entradas populares de este blog

Peace is the way of love