Intentando descubrir si hice algo mal, porque todo ha cambiado, ya nada es igual. Busco formas de cambiar y ser igual que ayer pero no puedo creer que nunca va a suceder. Esto que antes llamábamos algo ahora es nada. Extraño el pasado, extraño esas tardes que solíamos pasar. Corro e intento llegar a un lugar que ya ni existe. El pasado se fue, ya no puede volver. Tus ojos frente a los míos no se repetirá jamas. Tu sonrisa en mi alma quedo como un recuerdo, porque ya se fue y creo que no volverá. No es pesimismo, no es negatividad, pero tengo la certeza de que no sucederá. Te ame y lo sigo haciendo, te soñé y lo sigo haciendo, te pensé y lo sigo haciendo. Pero te tuve y ya no te tengo. Pasado pisado, recuerdos olvidados. Ya ni me ves, ya ni me sientes. Y yo te recuerdo incomprensiblemente.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...