Crees que todo va bien, que lo puedes lograr, que lo vas a alcanzar. Pero nunca falta el conflicto, el nudo. Lo que te hace frenar y detenerte, complicarte y dudar. Y dudar se transforma en tristeza, y así todo va cambiando. Ya no sabes que hacer, ni siquiera que pensar. Hay un problema que no sabes resolver, como piedras que te impiden avanzar. Ese problema es lo único que tenes en mente, te preocupas segundo a segundo e intentas resolverlo. Pero es difícil, porque no hallas una solución, buscando un camino que te lleve a un acuerdo. Lo que no sabes es que te debes dejar llevar, no pensar tanto, hacer lo que tu corazón grita. Se que es difícil, a veces cuesta, pero es la única respuesta a todas tus dudas. La respuesta esta en tu corazón. Siéntela.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
