Creer que nuestro amor duraría para siempre. Creer en vos, pensé que todo sería distinto, que habías cambiado, que podíamos volver a empezar. Pero a vos te gusta lo rápido y fácil, y te niegas a luchar. Lo que tuvimos duro menos de un instante, las luces que había en un momento se apagaron y así todo terminó. Ya lo sabia, volvería a pasar. Lo que pasa una vez, siempre vuelve a suceder. Y aquí estoy, como pensé que iba a estar. Sabía que terminaríamos así, no sé por qué comencé todo esto... comenzamos, mejor dicho. Y ahora te miro y pienso por qué te creí tan diferente. Será que mi destino era sufrir? Tus ojos me mintieron, tu voz me hipnotizó y ahora así estoy, muerta por tu amor. Quererte tener y soñar contigo. Me arrepiento de haberte amado, haberte pensado, cuando vos ni un segundo lo hacías. Mentías, sólo mentías... Como tonta te amé y ahora sé que te perdí.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
