Aquí hay una lección para cada chica de por ahí: nunca te des por vencida. Capaz pienses que no eres hermosa o inteligente, o que tienes demasiadas inseguridades que no puedes ya ni contarlas. Pero siempre va a haber alguien en el mundo que te ame de verdad. Nunca pienses que tienes que aguantar la grosería algún muchacho sólo porque luego de mucho tiempo él es el primero en mostrar un poco de interés. Tú eres hermosa en tu misma forma de ser, por eso nunca bajes los brazos.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
