Nunca te des por vencido. Es el peor error que puedes cometer. Si algo va mal, sigue intentando. Nunca te rindas, ni pienses que algo no se puede lograr... Todo es posible, todo se puede ya sea con mucho o poco esfuerzo. Aunque te sientas mal por haber fallado, aunque ya te hayas cansado de intentarlo, aunque creas que ya no vale la pena... sigue intentando. Porque todo vale la pena. Todo lo que queremos hacer, todos nuestros objetivos; son por algo o para algo. Nada es en vano, todo sirve, todo causa algo. Entonces nunca te rindas, cree en tus sueños... sigue adelante.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...