Aprecia tu cuerpo así como a tus amigos, porque hay que aceptarnos tal y cual nacimos. La vida no es fácil si no te querés: te odias, lloras y nunca entendés. Aceptar nuestro cuerpo sin igualdad, aceptar lo que es nuestro y lo que nunca será. Si tú solo te aceptas luego verás que tu vida es distinta, feliz y eficaz. Y sin importar lo que piensen los demás, pues tu vida es única y solo vos la controlás. Controlás todo lo que hacés, y si algo no querés nadie te obligará porque no hay que dejarse dominar por alguien difícil de rechazar. Sólo sigue tu camino y organiza tu destino, las personas que te siguen siempre lo harán y las que no lo hacen no importarán. Y si caes no dudes en levantarte, es solo un tropiezo que no puede desalentarte. Vos controlás tu futuro, eso yo te lo aseguro.
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
