No le des el placer a nadie de amargarte la vida. Cuando hablen mal de vos, no dejes de sonreír, porque tu herida es la que impulsa la amargura y el placer del victimario. No te dejes caer, todos y cada uno de nosotros podemos hablar, sea para el bien o para el mal, sea una intención de destruirnos o una simple realidad adversa, no dejes que se convierta en algo totalmente importante para vos. Recuerda que no dependes de lo que dicen los demás, sino de lo que vos realmente sos, no dejes que nadie nuble un dia soleado, solo dejalo pasar, que de cada palabra mala hay algo bueno para sacar. ¡SONRÍE!
Peace is the way of love
Nunca perdí el impulso de seguir. De entender dónde si y dónde no. Nunca dejé de interpretar señales, de escucharme a mi, aunque a veces todo sea ensordecedor. Siempre me tuve, ahí, firme y guiándome, aún en esos momentos que me costaba salir de la cama, que me costaba poderme mantener en pie. Ahí estuve, abrazándome, aunque la niebla no me dejara ver. Nunca me perdí, jamás, siempre me tuve, aunque ese "tenerme" haya sido de manera celestial, espiritual, etérea. Siempre pude hablar conmigo, a través de una pluma, a través de un papel. Nunca dejé mis cuadernos, ni mis libros, ni el ejercicio de mi mente. Eso siempre me impulsó a seguir. Eso, se puede decir, mi esencia, me acompaña hace un gran tiempo. Y es mi impulso, mi mente es mi impulso, aquella que siempre sabe dónde dirigirse aunque se encuentre por momentos en un vaivén de posibilidades. A ella escuché, a veces más y a veces menos, supe cuándo escucharla y cuándo tenía la posibilidad de ignorarla. Decidí ver y decidí c...
