13 mar. 2016

Dichos del alma

En un instante supe que no necesitaba nada más. Que quizás andaba hurgando en una superficie inútil, en donde no iba a encontrar absolutamente nada favorable. 
A veces me sucede, que me empecino en las situaciones,actos o pensamientos que en el fondo sé que me hacen mal. Algo así como si me dejara controlar por alguien más,que soy pero a la vez no soy yo. Dejo que mi inconsciente impulsivo decida por mi, cuando es en realidad mi noción la que me debería estar guiando en este momento (y casi siempre)...
Mi cabeza es un nudo. Pero no un nudo de esos fáciles de desatar. Tengo uno y mil pensamientos que se entrecruzan y al fin y al cabo no se llega a nada. Es por eso que suelo precipitarme tan seguido, suelo sacarme de quicio... y tengo poca paciencia. ¿Qué me sucede? Si en el fondo yo sé qué es lo que quiero para mis días, para mi vida. Quiero ser feliz, debo librarme absolutamente de todos esos pensamientos superficiales y poco necesarios.
Soy también consciente de que todas las personas decimos "quiero ser feliz" cuando en realidad quizás ya lo somos, pero nos dejamos inundar por pensamientos que nos hacen infelices. Quizás malos recuerdos, quizás inseguridades, preocupaciones, deberes. De veras nos olvidamos de lo que en verdad importa... Y qué tonto suena, que un pensamiento pueda generar todo eso, que una persona no pueda ser capaz de controlarse, que nos preocupemos más por lo que pasó, por lo que pasará, que por lo que está pasando...

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